jueves, 28 de agosto de 2014

La triste entrevista a la esposa de Ferriz de Con

Hace unos días, me entero por un TT, que el señor Pedro Ferriz de Con, quien nunca me ha caído bien, que no me gusta como comunicador, y con cuyas ideas no coincido, engaña a su esposa con una mujer joven. Veo un video con un audio que es evidencia del asunto, y ahí lo dejo.

Hoy, me pica la curiosidad encontrarme una entrevista que Fernanda Familiar le hace a la esposa de Ferriz. La señora se llama Dore Híjar, y con una entereza admirable, sale en defensa de su matrimonio y de su familia; pero también en defensa de él, y eso me parece que hay que ponerlo aparte...

Como comentario al margen, confieso que luego de la entrevista, lo que me pica ya no es curiosidad, sino morbo, y voy a ver/oír las conversaciones de los amantes. Luego de recetarme las tres que encuentro, me da pena conmigo misma, siento mayor empatía con la esposa, y empiezo esta entrada...

Ya he dicho que Ferriz nunca ha sido santo de mi devoción. No se me hace raro que engañe a su esposa, aunque por cierto, no es la primera ni la última que pasa por eso. En lo que me quedo pensando es en la dichosa entrevista...

La mujer dice que primero está su familia, que él y ella están enteros, y en otras palabras, que nada los va a destruir como pareja. Por todo eso: ¡Bien por ella! El matrimonio vale; el amor perdona; la estabilidad pesa, y mucho más que puede agregársele a esta lista. A lo que voy es: en todo lo que le oí, se expresa como si simplemente, a él le hubieran hecho algo malo... y pues sí, lo dañan al sacar a la luz algo privado -mal por quien lo hizo, y la verdad es que también "mal" por quienes vimos/oímos-. Pero el caso es que cometió adulterio. Uso la palabra porque corresponde al sistema de valores que ha enarbolado el susodicho. Ella -la esposa- no se pone en plan de estar en oposición a esos valores; simplemente pasa por alto lo que a él le conviene que sea pasado por alto. Y está muy bien si de esa manera resuelven su asunto de pareja; pero hacer pública esa "resolución", como se ha hecho -Ferriz tuitea extractos de la entrevista con el hashtag #YoApoyoAFerriz-, me parece que es invitar a una colusión social con el macho que tiene dos mujeres al mismo tiempo -habiendo una que no lo sabe-.

Ojalá que hablar, ayude a la señora a seguir adelante. No soy la única que piensa que esta entrevista "fue una idea pésima"; pero si en algo le ayuda a sentirse mejor, enhorabuena.

Por su parte, Fernanda Familiar: estupenda, anteponiendo el respeto a otros afanes. Me quedo con su forma de concluir la entrevista:
Entendamos que el amor, la incondicionalidad, sí existe [...] Muchos matrimonios pasan lo mismo, pero pocos realmente se quedan con esas raíces y con esos destellos de amor que son los que realmente importan [...] son un honor como familia [...] de verdad, Dore, no deseamos que a ninguna mujer le pase eso, pero si le pasa, deseamos que tenga la fuerza que tú tienes.

Silvia Parque

10 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo. La esposa puede perdonar si quiere pero no debe disculpar a su marido, que es culpable de la situación, más aún si no es la primera vez. Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me interesa el uso diferenciado que estás haciendo de "perdonar" y "disculpar"...
      Creo que la esposa puede perdonar y disculpar, si quiere; pero el disculpar como lo hace y en público (y el hecho de que él "proclame" esa disculpa), es lo que a mí no me parece "bueno".
      Digo "disculpar como lo hace", porque:
      a) más que una disculpa, parece una "no visión de ninguna culpa",
      b) ella sí encuentra culpa de otro(s), ya que insiste en que a él le pusieron una trampa.
      Me parecería más que bien, que ella no lo acuse, ni lo ataque, ni lo critique en lo más mínimo; que decida, por voluntad y no por incapacidad, que ella ni lo culpa ni lo condena; si eso fuera sincero sería un ejemplo de misericordia. Si es así, y yo no estoy viendo bien: lo lamento; es que siendo como somos las personas, y siendo nuestra cultura como es, me parece poco probable...
      Yo no creo que haya que juzgar la vida privada de las figuras públicas; pero al exponer públicamente este "tipo de disculpa", creo que es importante que no se genere colusión con la idea del "pobre hombre inocente que quién sabe cómo cayó en las garras de una mala mujer".
      Es complicado...
      Un beso, Susana.

      Eliminar
  2. Leí esta entrada ayer o antesdeayer, no comenté y ahora voy a hacerlo sin releer. Lo aviso porque igual me voy del tema o no aclaro bien, sí que me he leído ahora tu respuesta a Susana.

    Sé algo de eso del "pobre hombre inocente que quién sabe cómo cayó en las garras de una mala mujer" y creo que es de alguna manera un mecanismo inteligente de defensa cuando entre "dos culpables" del daño que se te ha hecho, necesitas mantener intacta la imagen de uno de ellos, pues porque te conviene que así sea, porque si lo culpas a él tu mundo se desmorona aún más, tienes entonces que plantearte cual es tu parte en el asunto, tienes que preguntarte si te equivocaste en tus apreciaciones para con él, tienes que pasar a odiar al que en la mayoría de los casos es además de tu marido infiel, el padre de tus hijos, y esa figura es mejor no arrastrarla, en fin...como tú dices, es complicado.

    Dicho ésto ¿Perdonar? ¿Disculpar? Todos somos humanos desde luego, y susceptibles de cometer actos "feos".
    Yo distingo mucho entre infidelidad y deslealtad. Para mí no es una cuestión física, de se ha acostado con otra, que al fin y al cabo es lo de menos, es ante todo una falta de respeto a mi figura en la relación, a mí misma como persona, a la confianza depositada en él, si el hecho además se hace público, es una falta de respeto a mi imagen pública (aunque sea en el barrio), y a mí las faltas de respeto es una de las cosas que más me cuesta perdonar.

    Hay otro hecho muy importante, la tentación la tenemos todos en algún momento, pero si hay amor lo primero que te viene a la mente cuando te planteas ser infiel es la imagen de la otra persona, del dolor, de la sensación de traición que va a experimentar, y entonces se te encoge el alma y te sientes como una perra. Con ello quiero decir que si el hombre que está a mi lado no ha tenido interés en hacer ese proceso antes de joderme la vida, poco me quiere y poco me respeta. Si lo justificas, si te explicas a ti mismo los motivos por los que
    cometes la infidelidad, entonces es que falla algo mucho más importante, y es mejor ir haciendo un pensamiento.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Creo que estoy de acuerdo contigo en dos cosas importantes:
      - Sacar de la "zona de culpa" al hombre con el que hay un vínculo, para bien de una misma, es un mecanismo para proteger mucho que está en juego: la relación, que puede ser lo de menos, pero no es poca cosa; y de mayor peso: la cordura, la identidad, la forma de vida entera; cuando hay hijos, la capacidad de crianza. Sin duda esos mecanismos son expresión de nuestra inteligencia... unos más y unos menos... pero, en la medida en que somos conscientes de la situación, en la medida en que vamos recuperándonos del golpe, podemos saber y aceptar que la persona "falló", o simplemente, que sucedió "algo", sin calificativos, ¡pero algo sucedió! Algo hizo. Podemos elegir perdonar, no condenar e incluso no enjuiciar; son tres niveles diferentes, válidos los tres. Otra cosa muy diferente es "no ver" que "algo hizo". Ahí sí sería un "mecanismo de defensa" como lo ve la psicología, instalado en automático, que no permite otra cosa. Puesto que hay muchas formas de vivir, puede haber sistemas de valores diferentes, en los que una infidelidad se "procese" de manera no tradicional; pero en un sistema de valores tradicional como el de esta pareja a la que me he referido, creo que puede haber un verdadero mecanismo de defensa que no le permite entender cabalmente la realidad de los hechos; si la entendiera, le situaría a él como sujeto con voluntad y responsable de lo que hace. (Puede ser, claro, que simplemente se guarde eso, que decida que eso no lo va a decir...)
      - Por otra parte, creo que coincidimos en lo de la deslealtad. No sé bien, tendría que pensarlo, respecto a la definición de los conceptos. Pero para mí también, lo importante no es el hecho en sí de que mi pareja se dé un gusto con otra, al final un gusto se pasa; lo importante es lo que eso rompe en la pareja. La traición en la falta de respeto a la "figura" que se supone que una representa.
      Ya por otra parte, me parece lógica, verosímil y funcional, la explicación en cuanto al proceso previo a la infidelidad. Pero yo creo que un montón de cosas son posibles en estas cuestiones humanas, que somos muy complejos, de modo que sí, es posible amar a alguien y serle infiel, aunque evidentemente no le "estás amando" mientras le eres infiel.
      En cuanto al explicarse a sí mismo los motivos de la infidelidad, si es a modo justificación para evadir responsabilidad, me parece, sobre todo, infantil, y creo que seguimos teniendo una sociedad que favorece o permite a los hombres estacionarse en lo infantil, a costa de una carga emocional para las mujeres.

      Eliminar
  3. Lo sé. Sé que se puede amar a alguien y serle infiel, no me expliqué bien y no creo que sea capaz de hacerlo. Tal vez lo que me planteo es que calidad de amor es ese, o cual es la capacidad de amar de esa persona, o si realmente lo que muchas veces llamamos amar no es otra cosa, o ¿sabemos amar? o ¿y el sentido de la responsabilidad dónde queda? amar también es ser responsable y no hacer sufrir innecesariamente al otro, pensar en la otra persona por encima de uno mismo y los impulsos momentáneos.

    Todo ésto lo digo no juzgando a los demás, sino también a mí misma eh! Que también he vivido ese proceso desde el lado de la infiel (de forma más teórica, sin llegar a... o sin llegar al final, pero que más da eso) y he flipado conmigo misma, y no en positivo precisamente.

    Lo que queda claro es que somos muy complejos sí, y tampoco lo digo positivamente, a veces vale la pena ser más simples.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡A veces valdría la pena ser más simples, sí! Nos portaríamos mejor, la pasaríamos mejor, pero pues, de simpleza nada :) :D
      ¿Qué calidad de amor es la de la persona que es infiel, de obra o de pensamiento? Pues "calidad humana", y no hay de otra. Para eso nos alcanza lo que somos, Inma, y con eso no quiero decir que no se pueda evitar la infidelidad o muchas otras cosas, lo que quiero decir es que amar entre humanos sí es dar todo por el otro, sí es contraer y sostener un compromiso, etc., pero hasta donde podemos; un día, durante un segundo o durante diez años, no lo hacemos, o nunca más lo hacemos.
      Yo le decía un día a mi analista, respecto a un amor de otro tipo, nada que ver con el de pareja: "es que si esto y lo otro, entonces no es amor, porque el amor es aquello", y ella me dijo: "¿Cómo sabe? El amor es muchas cosas". Me resonó mucho, porque yo había creído que, bueno, el amor tenía muchas formas de expresión, pero que debía, digamos, cumplir ciertos "requisitos", por ejemplo, entre lo que dices: "no hacer sufrir innecesariamente al otro". Y pues, sí: el amor en sí mismo, eso es, así es; pero ningún humano tiene o da "amor en sí mismo", da el amor pasado por su humanidad, el que puede "hacer" con su ser, experiencia, miedo, etc. Por eso alguna gente piensa que no existe el amor -o la justicia-.

      Eliminar
    2. Tienes razón. Cada uno ama como sabe, como puede y hasta donde puede. Otra cosa es que eso sea suficiente para la otra persona o no

      Eliminar
    3. Eso.
      Tal vez el amor sea que el otro y sus posibilidades, te sean suficientes.

      Eliminar
  4. La crítica de la poligamia es sólo una de las herencias que hemos recibido de siglos de conservadurismo ideológico.

    La poligamia es algo natural, seas hombre o mujer. El amor está muy por encima del sexo. Hay valores mucho más vinculantes como el haber pasado toda una vida juntos, o el tener hijos en común. Y hay parejas que se aman, sin importar la actividad sexual de su contraparte. Hay que entenderlo y no juzgarlo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. La infidelidad no es poligamia. La poligamia se da con el conocimiento y la aceptación de las partes: no hay engaño.

      Eliminar