viernes, 30 de noviembre de 2012

Engranaje

He recuperado mi tiempo. Tener pendientes me permite apreciarlo mejor... lo estaba palpando, poco a poco, sin atreverme a declararlo con todas sus letras, y me encontré con la pizza de mi cena. Quién sabe por qué o cómo, la recuperación de mi tiempo ha regulado mi apetito.

Silvia Parque

Dos cosas

Primero, declaro estar a favor de la procuración de condiciones dignas para el aborto decidido por la mujer. Luego, doy cuenta de dos cosas:

1) Hace unos días -o semanas, no estoy segura- "sí al aborto" fue TT en Twitter, en México.
2) La forma en que esta consigna sintetiza un discurso, no me parece bien.

Creo que decir "sí al aborto", sin más, no tiene sentido, puesto que el aborto en sí mismo no es algo deseable. Entiendo que las consignas son parte de estrategias, gracias a las cuales, el activismo abre paso a los cambios. Pero con la facilidad con la que se trivializa cualquier cosa en estos tiempos, creo que hay que decir que el aborto no es cualquier cosa. [Sí... eso de "estos tiempos" me suena a señora mayor, pero es lo que pienso.]

El embarazo significa la posibilidad de tener un hijo e interrumpir el embarazo significa terminar con esa posibilidad, en ese momento. Suele ser un alivio. No es la panacea, ni una monstruosidad. De ninguna manera es matar a un niño. Pero tampoco es cualquier cosa.

Silvia Parque

¿Cuál es la prisa?

Se ven conductores que exceden el límite de velocidad, y rebasan a los otros, siendo que segundos después se verán obligados a detenerse en un semáforo, junto o apenas delante del coche rebasado. Creo que así se le mete prisa, sin sentido, a la vida.

Lo veo en los jóvenes que, sin necesidad económica, adelantan materias o buscan alguna otra estrategia para terminar antes la escuela, de manera que puedan pasar rápido a lo siguiente, y llegar -supongo que más pronto que otros- a la meta del "éxito"... como si el éxito fuera un sitio real, donde podrán echarse a disfrutar placeres creados para los muy diligentes.

Silvia Parque

jueves, 29 de noviembre de 2012

Timing

"El momento oportuno es una puerta abierta hacia infinitas posibilidades; aprende a conocer este momento". Pítaco de Mitilene

Silvia Parque

Más tiempo que vida

Las cosas, las personas, las situaciones, llegan siempre a tiempo. Cada vez me convenzo más de que presionar no solamente no sirve, sino que estorba.

Si una se tarda quince años en aprender algo que los demás aprendieron en cinco meses, es porque una necesitaba quince años para aprenderlo. Como se dice: "hay más tiempo que vida".

Y es que la vida no se trata de mucho, ni de algo muy profundo, se trata de estar y de pasar; no hay una meta suficientemente valiosa como para dejar de vivir por ella.

Silvia Parque

Ni lo primero ni lo segundo

En cierto sentido -no en otro-, todo me parece bien.

Por congeniar, fui uniéndome a quejas populares de las que no participo. Terminé asumiendo las quejas como propias, y perdiendo mi bobo disfrute de todo. Eso me protegió de los alcances de mi conformismo, que pueden ser escandalosos.

Ahora resuelvo cambiar de posición: ni lo original, ni lo que le siguió, sino otra cosa.

Silvia Parque

miércoles, 28 de noviembre de 2012

¿Cuántos objetos caben en una casa?

Responder a la pregunta que titula esta entrada, requiere respuestas previas; por ejemplo, a la pregunta: "¿casa habitada o dehabitada?"

Mientras un poeta escribe: "A los que me juzgan inferior / por tener objetos; / que me juzguen"*, una esposa pregunta: "¿Dónde vamos a poner eso?"

* En: "Objetos", de Luis Kimball
Silvia Parque

El momento indicado

Que mi marido sostenga el cuello de un alien, debe ser señal de que es hora de ir a dormir.

Que mi cuello esté duro y mis hombros se alcen solitos, es meramente una señal de apoyo.

Silvia Parque

Conveniencia

Me preparo para la revisión de las carpetas de evidencias y los trabajos finales de uno de los grupos a los que di clase este semestre. La pila es aparatosa. Me preparo, pues, para concluir el ciclo escolar.

Como diablito tentador, una amiga me invita a una exposición; quedamos de vernos en el museo; llego primero, y en lo que la espero, se me acerca una estudiante -la reconozco-; me pregunta si soy Fulana de Tal, si doy en clases en Tal sitio; me dice que a ella todavía no le doy clase, pero que sus compañeras de generación están en mi grupo de Tal-materia. Sonrío, saludo, nos despedimos. No iba a decir: "y ya no te voy a dar clase, porque con este semestre me despido de Tal-sitio".

Lo mío - lo  mío es conocer, y para eso leo, escribo, converso; como profesora, me pagan por hacerlo. He ido agarrándole el modo a la práctica, de modo que me siento como pez en el agua. Además, con los universitarios se trata de compartir un interés común: de platicar de lo que a una le gusta, de contar lo que una ha estado pensando -encima, se puede hacer con una taza de café-. No obstante, para conocer hay otros espacios, y se me abrió la puerta de uno de ellos, donde hago cosas que disfruto tanto como lo que más disfrute de la docencia. Las tareas en sí mismas, pues, son tan buenas en un lugar como en otro; pero con las clases me doy un gusto redondito porque en eso estoy en mi zona de confort y soy tratada como una invitada.

Ahora, sin embargo, pienso "qué me conviene", además de en "cómo estoy más a gusto".

Silvia Parque

martes, 27 de noviembre de 2012

¿Cómo se llamarán mis hijos?

Aunque cuando era niña no me imaginaba haciendo de mamá, sí empecé a pensar desde no sé que edad, en cómo se llamarían mis hijos. A Dios gracias, no habrá niños que carguen con mis ocurrencias adolescentes.

Dejé de nombrar por adelantado por unos años, y luego volví a hacerlo. Mucho antes de que llegara el momento de la maternidad -del deseo de hijo-, me llegó la cosquilla por escoger nombre. Un jueguito muy cultural.

A veces me pongo a escribir los nombres elegidos, dibujando la letra. Una niñería, como escribir el nombre "del niño que te gusta" en la última hoja del cuaderno de matemáticas... casi exactamente lo mismo, porque parte del disfrute es escribir el supuesto apellido paterno, junto al mío.

Silvia Parque

Pausas

Me he traído a la casa un vaso con el segundo chai de la tarde, que apenas había empezado a beber cuando terminamos la sesión de asesoría.

La canela me pone nostálgica.

Voy a dejar la docencia por un rato, y por primera vez lo he comentado con uno de mis estudiantes. Fue una decisión difícil, porque después de escribir, es lo que más amo hacer. Pero toca movimiento.

Van a empezar las despedidas.

Silvia Parque

Programa estadístico

Después de meses de jugar al Excel, tengo por fin la versión de prueba gratis del SPSS... catorce días de hacer click donde se pueda. Luego, espero tener el programa en la PC del trabajo, y divertirme ahí.

Kerlinger tiene razón cuando defiende al análisis estadístico, de las críticas que se basan en esperar de él, cosas que no tiene por qué dar. Claro que tiene razón Pablo Fernández cuando dice que los resultados de una encuesta no expresan el pensamiento colectivo... nadie debería suponer que una encuesta pueda hacer algo como eso. Para mí, las encuestas y muchas evaluaciones son, sobre todo, divertimentos; pero sí, sirven para cosas, unas cosas, bien delimitadas... algunas pueden venderse caras... vergüenza le debe dar al que compra lo que no sabe qué está comprando, si es un comprador con títulos académicos.

Silvia Parque 

lunes, 26 de noviembre de 2012

No es lo mismo

En mi casa se recuerda con cariño la canción "La basurita" porque pasamos un buen momento con un par de amigas y esa canción. Aunque no es la única letra de canción mexicana que habla de llorar y llorar, creo que pocas cosas pueden rayar tanto en el patetismo como decirse a sí mismo "basura" y, sin embargo, la canción es alegre y bonita. Finalmente, no es lo mismo "basura" que "basurita".

Silvia Parque

Sentido de la duración

La caja japonesa está lista. Impactante. Bella.

No debo tocarla de arriba -de la tapa restaurada-, sino de los lados, porque la laca tardará en secar como un año.

Ahora comprendo el sentido del tiempo.

Nuestra edad es diferente. Yo estoy viva. Ella permanece.

Silvia Parque

domingo, 25 de noviembre de 2012

De preguntas y respuestas

Fermina, que vive aquí al lado entre los gadgets del blog, es la marca visible de que he recibido el Premio: Si lo quieres lo tomas, y si no, lo dejas [AQUÍ la explicación].

Yo a mi vez, he premiado a los bloggers que más leo:

Susana, que escribe Mi nueva vida.
Dolega, que hace El blog de Dolega.
Rodrigo Córdoba, autor de Psicoletra.
Taty, de Taty y punto.
Otsoa, que escribe GoodPay.GoodFood.GoodFriends.
Jesús Tadeo Sila, autor de De mil humores.
Dana, que escribe Cuaderno azul.
Los hermanos Go y Bri, de Por fin GoBri.
Jesús Chávez Marín y Neb, de Auraed.

Y por último en la lista: Inmagina, quien me había premiado a mí, y quien cumplidamente ha respondido a mi cuestionario, en ESTA entrada, que lleva el título: "Más premios, más preguntas. Las de Silvia y Teo".

Silvia Parque

Expulsión de publicidad

Una semana sin antivirus, y mi mundo virtual se llena de recuadros publicitarios. Yo entiendo lo de los comerciales en Youtube -la mayoría dan la opción de quitarlos después de los primeros segundos-; también entiendo que Facebook tenga su columna de anuncios... pero esto es demasiado invasivo.

LOS EXPULSO.

Silvia Parque

Trámites

Domingo con cielo abierto; pasta, carne, fresas; compañía; siesta sin prisa... casi al final de la segunda película: tensión en la espalda subiendo al cuello: gesto fruncido.

No he hecho las cartas para lo de mañana. No están en el correo. No están. Esto no es. ¿Seguro? Es que no entiendo. ¿Cómo se pone esto? ¿Seguro que así es?

Silvia Parque

sábado, 24 de noviembre de 2012

Once preguntas para once bloggers

Inmagina me ha concedido el Premio: "Si lo quieres lo tomas, y si no, lo dejas", honroso galardón ilustrado con la figura de Fermina, a quien pueden conocer en la columna de gadgets, aquí al lado.

Las reglas son: escribir once cosas acerca de una(o), responder once preguntas hechas por quien nominó, y por último, crear once nuevas preguntas y pasarlas a 11 bloggers con menos de 200 seguidores. Yo cumplí las dos primeras tareas en las entradas anteriores, y aquí van mis preguntas:

1. ¿Cantas villancicos en diciembre?
2. ¿Cuánto mientes?
3. ¿Qué es lo que menos te gusta hacer?
4. ¿Cuál es la peor canción que hayas oído?
5. ¿Qué personaje fantástico te gusta?
6. ¿Cómo te consientes?
7. ¿Cuál es tu comida favorita?
8. ¿Cuánto tiempo pasas conectado a Internet?
9. ¿Cómo es tu teléfono celular?
10. ¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando escuchas "México"?
11. ¿Qué hay debajo de tu cama?

Mis once premiados son los once blogs que más leo. Hay varios a cuyos autores no imagino siguiendo el juego, pero no importa, estoy aprovechando la ocasión para decir que me gusta leerlos. El premio se llama "Si lo quieres lo tomas...", porque tomamos la encomienda quienes nos divertimos con ello.

Mi nueva vida, de Susana.
El blog de Dolega, de Dolega.
Psicoletra, de Rodrigo Córdoba.
Taty y punto, de Taty.
De mil humores, de Jesús Tadeo Sila.
Cuaderno azul, de Dana.
Por fin GoBri, de Go y Bri.
Auraed, de Jesús Chávez Marín y Neb.
Y por supuesto: Territorio sin dueño, de Inmagina.

Silvia Parque

Once preguntas respondidas

Como he dicho en la entrada anterior, estoy en pleno ejercicio de las funciones que corresponden a una ganadora del Premio: Si lo quieres lo tomas, y si no, lo dejas.

A continuación, respondo el cuestionario de Inmagina:

Uno.- No fumo; he dado un par de fumadas a algún cigarro, alguna vez. No me molesta que fumen; al contrario: tengo asociado el cigarro con mi abuelo, y mi abuelo me gusta mucho, me habría enamorado de él. No me gusta, sin embargo, que fume mi marido, en su actual condición de flaco desvelado -eso no impide que me encante verlo sostener el cigarro en la mano, llevárselo a la boca, dejarlo en el cenicero-.

Dos: Bebo de tal forma que siento que es mentira si digo que bebo, y si digo que no bebo. De cuando en cuando un poco de vino, sobre todo esos vinos generosos que son para señoras de antes. Me embriago muy fácilmente, así que lo dejo para cuando estoy en casa -me encanta la sensación-.

Tres: Creo que mi único sueño incumplido es de esos que no se cuentan en público, y tiene como protagonista a Joaquín Sabina. Como muy pronto dejó de interesarme cumplirlo, puedo decir que todos mis sueños se han hecho realidad.

Cuatro: Mi tendencia política es de izquierda y hacia el feminismo. No milito ni me identifico con ningún partido, ni soy feminista. Suelo estar en "la oposición".

Cinco: No tengo religión. Mi religiosidad se desprende de la tradición cristiana, e incluye prácticas del catolicismo. Creo en un Dios que es la mejor de las creaciones humanas -no recuerdo de quién es la idea-. Así que soy creyente -en serio-.

Seis: No sé de géneros musicales; me gusta alguna música clásica, pero casi todo lo que escucho es pop.

Siete: El último libro que leí fue, por enésima vez, "Puros de amor", de Luis Kimball.

Ocho: Mi mayor afición es ver películas; aunque prefiero el teatro, al cine lo tengo más cotidianamente presente; veo pelis buenas y malas, nuevas y viejas, de todos los géneros. No me digo cinéfila porque con dificultad recuerdo los títulos, pero me encanta el cine.

Nueve: ¡No puedo escoger una película favorita! Si pudiera, creo que sería Fanny y Alexander, de Ingmar Bergman.

Diez: Estoy casadísima. Nunca firmé un papel. No dije "sí" frente a un altar. Nos casamos a nuestro modo, y este diciembre habrán pasado diez años.

Once. Este cuestionario me parece el cumplimiento de una fantasía infantil, en la que yo era invitada en El Show de Cristina, y me preguntaban sobre mi vida :)

Silvia Parque

Once cosas acerca de mí

Inmagina ha tenido la amabilidad de concederme el Premio: Si lo quieres lo tomas, y si no, lo dejas. Eso me ha puesto contentísima y provoca esta entrada y las dos siguientes.

Mi premiadora ha publicado once de sus manías -o sus once manías-. Yo haré saber al mundo, once cosas que no sé.

1. No sé anudar las cintas de los zapatos.
2. No sé a dónde van las cosas que se pierden.
3. No sé si tendré un Gol blanco o un Bora negro.
4. No sé calcular la raíz cuadrada, ni cúbica, ni de otro tipo.
5. No sé cuándo estará mi casa limpia y en orden, más de cinco días seguidos.
6. No sé usar el delineador de ojos, menos sí es líquido, y mucho menos si tengo prisa.
7. No sé si debería tratar de recuperar mi cuenta de Skype, o abrir otra -ya van como cuatro-.
8. No sé por qué me dan ganas de orinar justo cuando me acabo de acomodar bajo las cobijas.
9. No sé qué va a ser del país en el que vivo, pero si sigue por el mismo camino, huiré en cuanto sea posible.
10. No sé cómo voy a recibir el siguiente capítulo de Cuéntame; es demasiado esperar... ya habrá crecido la niña.
11. No tengo la menor idea de qué puedan pensar o sentir las tortugas (o el equivalente en tortuga de pensar o sentir).

Silvia Parque

viernes, 23 de noviembre de 2012

Amistad

Tengo una amiga que suele llamarme por teléfono cuando sale del trabajo. Vivimos cerca, pero nos vemos poco para poder quejarnos de que nos vemos poco, y reclamar a la otra lo ocupada que está y su poca disposición para desplazarse a visitar. Por su plan tarifario, conversamos en lapsos de cinco minutos (cada cinco minutos, colgamos y me marca de nuevo). Hay dos o tres temas a los que les damos vueltas; nos ponemos al tanto sobre lo que está en curso, nos enviamos besos y nos deseamos buena noche.

Es uno de los panes nuestros de cada día, por los que doy gracias a Dios.

Silvia Parque

Comiendo limón

Si la vida te da limones, aprende a hacer limonada.

Me entretengo viendo videos de bebés, y caigo en uno de los tantos que muestran la reacción ante el primer limón. No me simpatizan los papás que usan a los niños como juguetes, pero esta gracia sí me gusta, porque de todos modos, los niños habrían de probar el limón algún día, y no es algo que vaya a hacerles daño o que sea doloroso; el limón es bueno.

Este es el video. Me llama la atención la diversidad de actitudes, que resumo en tres: aunque para todos, el sabor es más o menos sorpresivo, algunos viven la experiencia con alegría, otros se recomponen de inmediato y se alegran; otros, en cambio, están molestos o quedan molestos. Creo que así mismo enfrentamos lo ácido en la vida.

Silvia Parque

Llorar

Yo no lloraba cuando era niña; habré llorado cuando tuviera que, pero en general, no era llorona. No sé de bebé, porque fui dificilita, pero de niña grande: no.

Me volví llorona en la edad adulta. Pasé un rato adolescente llorando por mi amor platónico, pero era un llanto muy provocado, muy de performance vital. Ahora no: brota como broma hormonal. Hay canciones que de rigor me sacan lagrimitas (pocas veces me pasa con las personas -intimo poco, y con pocas personas-).

Qué extraño gusto, poner canciones o películas para llorar; qué extraño que se sienta tan bien. Supongo que es el gusto por la intensidad; nos hace sentirnos vivos.

Silvia Parque

jueves, 22 de noviembre de 2012

Regular la venta de churros

Esta tarde no pude resistir la tentación de un churro calientito, recién hecho. Como solamente vendían la bolsita con varios, terminé comiendo unos tres churros y medio. No puedo estar más llena, y sin embargo, querría cenar. Mientras decido entre la pieza de pollo frito -gracias a Dios no pedí más que una-, y las manzanas y mandarinas sobre la mesa, termino con la mitad que hacía falta para decir que comí cuatro churros.

Ante el peligro que esta situación representa para mi vientre y mis muslos, propongo que alguien con menos sentido común que yo, envíe una iniciativa de ley a la entidad que corresponda, para regular la venta callejera de churros. Cada churrero debería ubicarse a suficiente distancia de donde yo pueda pasar.

Silvia Parque

Casi un héroe

Necesito un asistente. En realidad: un empleado doméstico, un asistente, un masajista, y un mecenas que les pague. En lo que llegan, mi amante esposo cumple con las funciones que ellos tendrían -no hace de mecenas, pero no me cobra-. Ahora tiene la encomienda de entregar los papeles del primer trámite rumbo a mi título de Maestría. Hoy nos los han devuelto. Se acerca peligrosamente el plazo límite. Me dice que todo saldrá bien, que él se encarga. Es casi heroico.

Silvia Parque

Palabras difíciles

Cuando era niña, la palabra "inflamable" me confundía; mi lógica decía que lo que causa flamas es "flamable", pero esa palabra no existe.

Cuando era adolescente, en un concurso de ortografía, escribí mal la palabra "mojiganga": en el concurso de mi escuela y en el concurso entre escuelas. No tenía idea de qué sería eso.

Cuando empecé a dar clases, a pesar de que sabía perfectamente cómo se escriben "exento" y "excelente", las revisaba cada vez que las escribía.

Silvia Parque

miércoles, 21 de noviembre de 2012

O con mala reputación, pues

He visto varias veces "Lo que el viento se llevó". Tuve el libro en una edición muy bonita, pero no lo leí -ahora no lo leería-. En la película, dice un personaje que: "con valor, se puede morir sin reputación"...

Silvia Parque

La memoria selectiva y las etapas vitales

Es común que los adultos hablen de la niñez como un periodo casi sin nada más que "contento"...  lo que me parece realmente llamativo es que hablen de las experiencias de la adolescencia y la juventud, como si fueran, digamos... poca cosa; como si, por ejemplo, los amores de ese tiempo, frágiles y en gran medida imaginarios, no hubieran calado hondo y no hubieran significado mucho.

Sin estar preparados, empezamos a vivir por nuestra cuenta, a los doce, trece, catorce años, en la medida en que vamos teniendo una verdadera vida privada. Muy pronto, alrededor de los dieciséis, decisiones y actos van marcando un rumbo. Una década más tarde, vemos a los muchachos y nos parecen nada más niños. Claro que son niños en un par de sentidos, y que no tienen idea de mucho -ni nosotros de tanto-, pero ya están metidos en la vida: completitos.

Silvia Parque

Lo que me gusta del vino

Del vino me gustan, primero, las botellas; algunas me parecen estupendas. Además, me encantan los corchos; más los que están super-sujetos con una estructura de metal.

Del vino en sí mismo me gusta el aroma, y el efecto. Sobre el sabor puedo decir que apenas me mojo los labios: disfruto solo unos pocos vinos baratos, y poco. De cualquier forma, creo que hay momentos que van mejor con un vinito.

Silvia Parque

martes, 20 de noviembre de 2012

La ropa no se lava sola

Hay tres opciones cuando se descompone la lavadora: lavar la ropa a mano, llevar la ropa a lavar, o usar la ropa sucia.

Después de varios meses con la lavadora descompuesta, puedo agregar que no hay más que agregar: hay tres opciones cuando se descompone la lavadora: lavar la ropa a mano, llevar la ropa a lavar...

Silvia Parque

Yo creo que hay más gente de su lado...

Cuando dejé el rancho grande en el que pasé toda la vida, sabía que me iba a instalar en la región más conservadora del país. Pero vivirlo es diferente. Como persona adulta adaptable, cambié algunas formas de conducirme; por ejemplo: allá coqueteaba más o menos sin cuidado -¡Ave María Purísima!-; acá, no...

Buscando espacios donde caber mejor, encontré la virtualidad, y reconfirmé que mi casa es el mejor lugar para mi ser. Me acomodé. De cualquier forma, de tanto en tanto me siento apretada en unos... digamos... parámetros culturales que no me parecen.

Hoy, un acto de conservadurismo me hizo recordar una idea que tuve a raíz de leer el blog Mi nueva vida, de Susana, y un periódico católico que se llama El Observador. Creo que liberales y conservadores* nos sentimos igual de rodeados por una mayoría opuesta a nuestra postura, a la que consideramos poderosa. Me llama la atención. Susana y yo estamos de lados diferentes del mundo, así que podría ser que ella estuviera realmente rodeada por una mayoría progresista y que yo estuviera realmente rodeada por una mayoría conservadora; pero la publicación católica que he citado, es mexicana: y ellos sienten que van contra corriente de un modelo predominante, igualito que como yo siento -como sentimos varios de este lado-.

*Las etiquetas son un facilismo: este es un blog personal donde prefiero la velocidad de la escritura al rigor conceptual. Estoy lejos de convenir con el liberalismo económico, por ejemplo.

Silvia Parque

Razón para posponer

Es interesante considerar las razones por las que posponemos cosas importantes, que nos interesan o convienen. Me pasa con las cuestiones alrededor de la titulación de mi Maestría. 

Podría ser que me titulara, y no pasara nada más que el hecho de que cuando me digan "maestra" -por querer decir "profesora"-, estén literalmente en lo cierto. Pero también podría ser que aprovechara algunas ventajas que da el grado, y sobre todo, que cerrara un ciclo y comenzara otro: nuevo. 

Yo creo que -muchas veces- posponemos cosas como esa, por miedo a perder los pretextos que nos mantienen detenidos, o caminando en círculo.

Silvia Parque

lunes, 19 de noviembre de 2012

El día libre, en un trabajo administrativo de tiempo completo

Este feriado ha sido un poco un oasis, y no me gusta mucho vivirlo así. El tiempo que solamente di clases, los días libres caían bien, pero no los esperaba con necesidad. La docencia puede ser muy absorbente, pero cuando apasiona, no cansa: claro que el cuerpo desvelado o desmañanado puede pedir más horas de sueño, pero no hay fastidio. Al menos, en mi caso, era tan bueno que fuera lunes como que fuera viernes, porque estar frente a grupo, revisar trabajos, cenar o ver una película, entran en el mismo buen paquete. Un trabajo administrativo de tiempo completo, cumpliendo un horario de tal a tal hora, es otra cosa... al menos para mí. Las tareas que desempeño me gustan, pero la dinámica es tal, que hace desear el fin de semana y los días libres... y no me gusta mucho vivirlo así.

Silvia Parque

Junkie

En algún sentido, he sido como una junkie sin droga. La imagen es suficientemente ilustrativa para transmitir cabalmente quién o qué he sido.

He hecho lo que me ha dado la gana, y muchas veces no ha sido lo conveniente. Ha estado bien, porque me gusta mi vida; pero me ha metido en líos, sobre todo psíquicos, y a veces los precios los he pagado con intereses.

Diría que es una suerte encontrar compañía para un camino como el que era posible para mis pies -con dedos en forma de garra y que se tuercen-, pero la verdad es que el que pudo enredarse en mis piernas, formó el eje de este sentido-dirección, por el que vamos yendo. [De cualquier forma, para él: gracias]

Silvia Parque

Lo que veo que me rodea

Junto a mí, un hombre restaura una antigüedad japonesa. Una caja como la que recibiría una concubina -me cuenta-.

Huele a esmalte. No es una reparación profesional -me advierte-.

Es una caja para mis cosas.

De estos objetos se llena mi casa; la recámara.

Hace un par de días, una visita declaró que aquí no hay las cosas que debe haber en el hogar de una familia.

Hay una mesa, donde comemos -respondí- y una cama, donde duermo con el hombre que amo.

Pero hay más que eso, en realidad, y esas cosas me hacen feliz.

Silvia Parque

domingo, 18 de noviembre de 2012

Aquí se rompió una taza

Una de las dos tacitas de mi casa perdió su asa. Fui a reponerla al negocio de donde salió, y ya no había. Pude haber comprado otra, pero no quise; no quiero de otras.

Así que ahora hay una taza nada más, por lo que falta una. Hay también una taza térmica con tapadera -de las que son para transportar la bebida-; pero no es lo mismo.

Silvia Parque

Ser princesa

Dice Sabina en "Pongamos que hablo de Madrid", que "las niñas ya no quieren ser princesas". A mí ya no me tocó querer. Nunca cupe en los modales que mi abuela hubiera querido que tuviera, y más o menos pronto preferí... digamos, recorrer el mundo a pie, y no tomar el té en un saloncito.

En México, esta decisión culmina en la celebración de los XV años, que tradicionalmente es una gran fiesta donde -ahora figuradamente-, se anuncia a la sociedad -constituida por parientes, amigos, conocidos y amigos de los conocidos-, que la niña creció. Yo preferí un coche. 

Ayer, la última princesa de mi familia se vistió de rosa y fue más princesa que nunca, mientras todos veían lo hermosa que ha crecido. Sus amigos le desearían felices XV; nosotros -que la amamos-: feliz vida.

Silvia Parque

sábado, 17 de noviembre de 2012

Compiten por mí, después de la medianoche

Cuando pasan las doce de la noche -y formalmente cambio de día de la semana-, el sueño y el antojo compiten entre sí por apoderarse de mi cuerpo (mi voluntad, bien mustia, se les entrega desde que aparecen -al fin ya sabe que tiene las de perder-).

Le dejan bien poco a la tímida conciencia del "ve a lavarte la cara". No queda nada para el escondido conocimiento de que "hay que limpiar la mesa". Gana el sueño.

Silvia Parque

Cada oveja con su pareja

Un hombre se instala como medida de lo bueno, y el resto del mundo queda en condición de exceso o deficiencia. 

Ya no es posible saber si una quiere al tipo con todo y defectos, o a los defectos en sí mismos, por contribuir a que sea él. Tan bueno es que sea él.

Silvia Parque

Querétaro... la leyenda

Estoy impresionada con "Querétaro... la leyenda", obra de Luis Rabell que se presenta en el Corral de Comedias... y en los callejones de alrededor.

Los diálogos de los personajes son fascinantes. Los personajes a la manera de Rabell, son fascinantes. Las imágenes logradas...

Si ya tiene lo suyo nada más estar en el Corral, no se diga con la puesta de "Querétaro..."

Silvia Parque

viernes, 16 de noviembre de 2012

La jamaica

El sabor de la jamaica me recuerda el de la granada. Si su aroma me parece una invitación, su color me parece claramente excitante... Me gusta comer las flores que quedan en la tacita de mi té; muchas, porque lo preparo intenso.

En cambio, preparo agua de jamaica desabrida, apenas coloreada -sin azúcar-, y disfruto mucho la experiencia, sin que me guste mucho la bebida.

¡También están los ponches de diciembre! Jamaica, piloncillo, canela, nuez...

Silvia Parque

Niños pequeños

Las crías de cualquier especie me resultan interesantes y conmovedoras.

Siento un interés especial por los cachorros humanos. Creo que viven en la intensidad: sus dramas y su alegría son totales, sus descubrimientos son terribles, sus días pueden ser una odisea y sus esperas, eternas. No tienen pasado, que es casi como no tener nombre.

Cuando empiezan a ser civilizados, entre que se resanan y los barnizan, van perdiendo la gracia.

Silvia Parque

Ausencia

Algunas cosas están por ahí, te acostumbras, las quieres, te gustan; pero no sabes que te gustan, que las quieres y qué tanto han sido parte de tu vida, hasta que no están.

Me pasó con la música.

Silvia Parque

jueves, 15 de noviembre de 2012

La edad adulta

"Dicen que soy..." Mala hierba

La edad adulta es un descanso. No es necesario impostar, ni hay que estar preparándose; se instala el tiempo presente.

No me gustó ser niña. Tuve una niñez con Barbies y comida de la abuela, pero quería crecer. Fui feliz de vivir la pubertad y la adolescencia, y aunque en ese momento la explosión cotidiana de maravilla no me habría dejado creerlo, fue mejor pasar a la década de veintitantos, y llegar al lujo de cumplir treinta, treinta y uno, treinta y dos; como ser fruto.

Silvia Parque

Si el amor fuera un objeto que se toca

Si el amor fuera un objeto tangible, no sería una esfera sólida, brillante, de superficie lisa, de material incorrupto. Sería un plasma bullente, escurriendo, engullendo cualquier cosa para reconstituir su desgaste,  ensuciándolo todo. Le diríamos a los niños que no se acerquen. Esconderíamos nuestros cuerpos después de esconderlo donde no pudiera regresar: como a uno de esos perros muy queridos que hay que abandonar en un lugar donde puedan morir sin que los veamos.

Silvia Parque

Traducción al mexicano

Tengo una amiga que está convirtiéndose en oncóloga; parte de la transformación tiene lugar en la Madre Patria. Hoy ha comunicado lo siguiente en Facebook:
Después de todos estos días, ya voy entendiendo el lenguaje gachupe... Yo a mesero: ¿Dónde puedo encontrar un baño? Mesero: ¿Para qué queréis un paño? Yo: Quiero orinaaaar. Mesero: Ahhhh, ¡queréis un "ASEO"! Yo al que sirve la comida en el hospital: ¿Qué son escalopines? -Cerdo... -Ah, ¿y el lacon? -Cerdo. -¿Y el pote? -Costillas de cerdo... 
Me recordó a un buen amigo cubano, para el que los tacos, las gorditas, los huaraches y comer la comida con tortilla, es exactamente lo mismo... Sigue con un glosario:
Calcomanía = "pegatinas". Imanes para el refri = "pegatinas". Volante de huelga = "pegatina". Volante publicitario = "pegatina". [En este punto, inevitable pensar en Berto y las pegatinas] Huelga = destruyamos todo. "Cojonudo" = carajo. "Jolines" = carajo. "Me cago en la leche" = ¡con un carajo! [...] 
Como dato cultural, agrega que también "tienen su propio arquitecto Benavides y su Srita. Laura". Ella es la Dra. Aguayo; Ro Blasto para el mundo virtual.

Silvia Parque

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Química interior

La química de nuestro cuerpo es apasionante. Nunca aprendí la lista de hormonas y de neurotransmisores con sus efectos; terminé por aprender sobre los que más se mencionan en la literatura sobre violencia, y en la literatura sobre el género. Me gusta hacer conciencia sobre la química de mi propio cuerpo.

Silvia Parque

lunes, 12 de noviembre de 2012

Compensar la diferencia

Hace como mes y medio, escribí una entrada [AQUÍ el vínculo] en la que aventuraba que hay "soluciones creativas para compensar a alguien cuando no se le puede ofrecer lo que realmente vale su servicio". Ponía como ejemplo de trabajadores, a las empleadas domésticas.

En principio, cualquier empleada debería firmar un contrato, ser inscrita en la seguridad social, y recibir una remuneración que cubra el valor de su trabajo. Pero hay personas de clase media con gran necesidad de apoyo en la casa, que realmente no podrían pagar las cuotas del seguro social de una empleada, ni podrían pagarle lo que vale el trabajo doméstico bien hecho. Supongo que la primera respuesta es: si no puede pagarlo, no puede tenerlo. Pero podría encontrarse algún trato de conveniencia mutua...

Si el empleador ve el trabajo doméstico con respeto, no va a buscar ahorrarse en eso, lo que luego va a dispendiar en otra cosa: no va cicatear el pago; hará lo posible por acercarse a lo justo, y podría compensar  lo que quede debiendo, con servicios o productos: clases de idiomas, arreglos dentales, reparaciones mecánicas, muebles, etc. Si las dos personas se posicionan como iguales, pueden hacer un intercambio de beneficio común. No vale para todos los casos; pero podría ser útil... pueden crearse posibilidades.

Silvia Parque

El juguete rabioso

La palabra "guido", según el diccionario, significa "bueno en su género". También es un nombre de persona. Con ese nombre intitulé un breve texto que aparece en el segundo número de "El juguete rabioso" (editado por mis editores favoritos: Héctor Alvarado Díaz y Livier Fernández Topete).

AQUÍ el enlace a la publicación digitalizada. 

Silvia Parque

La Quintrala

"La Quintrala" es una película impresionante de 1955, ambientada en el siglo XVII. La protagoniza una mujer que se ve espléndida, y que ahora sé que es Ana María Lynch.

Creo que es la primera película chilena que veo. Busqué información en internet, y antes de enterarme de que el nombre del director es Hugo del Carril, me entero de que la protagonista existió realmente; dan ganas de conocer su historia. En la película, el personaje pregunta, sosteniendo un manojo de quintral: "¿Qué puede hacer esta flor para no ser maldita?"

Silvia Parque

domingo, 11 de noviembre de 2012

Pudín de chocolate

Encontré un invento: "Pudding Snacks", dice la etiqueta, que también dice: "realmente fresco". Eso último lo dudo, porque viene de otro país y su fecha de caducidad indica que puede durar otros nueve meses. Pero es de chocolate, no tiene grasa ni conservadores, y la gracia que me ha llamado la atención es que no necesita refrigerarse. Está bueno.

Nuestros alimentos cada vez se alejan más de lo natural. Medio trato de cuidar que no se trate de carne con hormonas o de harinas transgénicas, pero de ahí en fuera, soy de las personas que aprovechan los polvos multivitamínicos para asegurar los nutrientes de una comida, en un vaso de batido.

Silvia Parque  

Yo también

Lo dice tan bien, que mejor darle paso a sus palabras:
Mi vientre ha sido el nido de cuatro embriones. Sólo tres alcanzaron a ser bebés. Cada noche acobijo, les doy un beso y la bendición a mis tres hijos. Si: hago la señal de la cruz padre-santo-amén, como lo hacía mi abuela y lo hace mi madre. Así.
Es el comienzo de un claro, preciso y conmovedor artículo de Ana Cristina Restrepo Jiménez: "Por amor a la vida, defiendo el aborto". AQUÍ puede leerse completo.

Silvia Parque

Coches y calentador con termostato

Ahora hay coches que se estacionan solos, y aunque según sé no están en el mercado, también hay coches que se manejan solos. A mí me da miedo. Serían una gran opción para gente con mis habilidades espaciales, pero me da miedo.

El calentador con termostato del acuario de mis tortugas, se desconectó. Si no paso a saludarlas esta mañana, no habría notado la temperatura del agua, no habría buscado el fallo, y no habría puesto todo en orden. Me recordó lo de los coches.

Silvia Parque

sábado, 10 de noviembre de 2012

Ser un peligro

En el documental: "Los E.U. vs John Lennon", dice uno de los participantes:
Cualquiera que cante sobre el amor, la armonía y la vida, es un peligro para quien canta sobre la muerte, la guerra y la dominación.
AQUÍ, una interesante crítica al documental, por Nicolás Quinteros.

Silvia Parque

Atender al cuerpo

Entre las cosas que los psicólogos aprendemos "de cajón" en la escuela, está la Teoría de las necesidades, de Abraham Maslow; esta propuesta jerarquiza diferentes tipos de necesidades, cuya satisfacción se entiende como motivo para el comportamiento. Lamentablemente, a veces la teoría se enseña con superficialidad, y los estudiantes de psicología aprenden poquito más de lo que aprendería cualquiera que tecleara "Maslow" en el buscador de Google, y se diera a la tarea de leer un rato. No se enseña siempre, que la teoría ha sido criticada, que algunas de sus premisas han sido refutadas por evidencia empírica, y que se le han hecho adecuaciones. De cualquier forma, el trabajo de Maslow es útil para enfatizar algo muy importante: es fundamental atender al hambre, a la sed, a la necesidad de sueño.

Silvia Parque

Para siempre

Nada humano es para siempre. Lo que es para siempre se compone de infinitas reactualizaciones, en realidad.

El amor es para siempre porque se renueva a sí mismo de tanto en tanto, o a cada momento.

Silvia Parque

viernes, 9 de noviembre de 2012

Todos, los de aquí o los de allá

Creo que las personas "de izquierda" segurísimas de que "todos los de derecha" son esto o lo otro, así como las personas "de derecha" convencidas de que "todos los de izquierda" son eso o lo demás, conocen realmente a pocas de las personas de las que hablan. Pero si queremos encontrar apoyo a nuestros prejuicios -y eso es lo que nuestros prejuicios quieren que hagamos-, nos fijaremos justamente en los casos que comprueben lo que ya creíamos. 

Cuando se trata de personas, habría que tener cuidado con el uso de palabras como "todos", especialmente si se van a usar para señalar una característica negativa. 

Silvia Parque

Despedida

Por una cosa cruzada con otra, no pude llegar a casa a tiempo para despedirme en vivo del hombre con el que no voy a dormir.

Llegará mañana, pero hasta entonces, va a faltarme esa rutina de dos o cuatro minutos:

- Cuídate.
- Sí. Dejo cerrado.
- Sí. Te amo. Te cuidas.
- Sí. 

Nada de película. Con amor.

Silvia Parque

Nubes

Las nubes bajaron al municipio de El Marqués. Nos llenaron de blanco. Nos cubrieron de frío. Se quedaron hasta tarde. Ya no estaban por la noche.

Silvia Parque

jueves, 8 de noviembre de 2012

Vejez presidencial

Según mi percepción, en México, los presidentes de la república envejecen; más de lo que envejecen las personas comúnmente, en un lapso de seis años. Sería interesante hacer un estudio sobre la cuestión, con video y fotografías.

Silvia Parque

La noción del paso del tiempo

Creo que en algún momento de los últimos doce años, algo se le atrofió a mi noción del paso del tiempo. Por eso, necesito fechas límite establecidas por una entidad ajena a mí, visibles y ruidosas.

Aunque esta especie de ritmo interior que avisa cuánto tiempo ha pasado, se me ha ido normalizando, no termino de recuperar la capacidad de "hacer-en-el-momento-oportuno".

Creo que en algún momento de los últimos seis años, algo se le atrofió a mi motilidad. Pero ya se verá que necesito, y me lo daré.

Silvia Parque 

La tristeza de los cítricos

Leo una publicación educativa de 1980, que se llama "Cómo hacer mejor". Aprendo sobre la siembra y el cuidado de los árboles que dan cítricos.

Llego al tema "Patrones o portainjertos":
El patrón o portainjertos es la planta sobre la que se injerta, el más usado es el naranjo agrio.
Según el texto, el naranjo agrio se aprovecha para injertar porque entre otras cosas, aguanta la sequía, la humedad y las enfermedades... excepto "la enfermedad de la tristeza".

¡Qué poéticos!, pienso. Me parece cursi, pero estoy de acuerdo en que hay que querer a los arbolitos y adjudico el estilo editorial a la antigüedead del texto, hasta que me entero de que la "tristeza de los cítricos" o "muerte rápida" es una enfermedad que los pulgones contagian al árbol.

Silvia Parque

miércoles, 7 de noviembre de 2012

Las mejores canciones para el ardor

Ayer pedí que te murieras.- No es una gran voz, pero la lista de malos deseos es divertida.

El protoplasma.- Agresivo desgarre sentimental en una voz extraordinaria. Para quienes estamos bien con la vulgaridad.

Ojalá que no puedas.- Para cuando sí va en serio. Una belleza (como para no decir nada más).

Silvia Parque

Fotografía

Marcial Ramos López (AQUÍ) muestra sus preciosas fotografías de los cielos, la urbanización y la flora queretana. Aunque tiene una página especialmente destinada a la fotografía (ESTA), yo preferí las imágenes de la página que lleva su  nombre.

Silvia Parque

Si usted se lo había preguntado

Los empleados de dependencias públicas...

...comen en la oficina, porque trabajan mucho.
...no contestan el teléfono que tienen enseguida, porque trabajan mucho.
...no le orientan con suficiente amabilidad, porque trabajan mucho.
...están fuera de su lugar, porque trabajan mucho.
...cometen errores, porque trabajan mucho.
...omiten lo que puedan omitir, porque trabajan mucho.

Podría explicar cada afirmación, pero se resume en eso.

No ha de aplicar para todas las dependencias públicas, ni para todos los empleados, pero me nació hacer una defensa de la comunidad de burócratas que trabajan mucho.

Silvia Parque

martes, 6 de noviembre de 2012

Pásele a ver al raro o al malvado

No es necesario que se trate de trabajos científicos o serios, para que sea necesario tratar con cuidado respetuoso, a los problemas psiquiátricos y/o psicológicos. Con afán de mercadeo, se entablan circos mediáticos alrededor del conflicto y el sufrimiento.

Creo que en realidad, todo debería tratarse con cierto cuidado respetuoso, a menos que se trate frontalmente de una sátira.

Silvia Parque

La hora de lo materno

Taty hace un enlace en ESTA entrada, a "Los hijos infinitos", de Andrés Eloy Blanco, de quien no tengo el gusto de saber nada, aparte de que escribió este poema, que según yo es todo cierto... y cierto justamente como él lo dice...

          y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
          y el coche lo atropella
          y cuando se asoma al balcón
          y cuando se arrima a la alberca;
          y cuando un niño grita, no sabemos
          si lo nuestro es el grito o es el niño,

Habla de cuando se tiene un hijo, y sigue hablando de cuando se tienen dos... yo no tengo ninguno, y sin embargo, me pasan algunas de estas cosas.

Bueno... ahora que pienso en casos que conozco, veo que esto no le pasa a todas las madres y los padres...

Y sin embargo, pocas cosas pueden volver a una persona sensible a las necesidades de los otros, y sobre todo, de los otros niños, como el hecho de tener un hijo.

Silvia Parque

Miedo

Es evidente que es necesario trabajar con las cosas importantes que dan miedo. Sin embargo, tratándose de cosas no-importantes, una puede economizar el esfuerzo, y dejar al miedo quedarse donde está. 

Pero quién sabe si sea bueno... tal vez haya que llevar una cuenta clara de los miedos, para saber que no están siendo demasiados, y que abarcan solamente cuestiones intrascendentes.

Silvia Parque

lunes, 5 de noviembre de 2012

La siguiente canción es dedicada...


Definitivamente, no puede haber otro con "la capacidad de aguantar el ritmo despiadado de mi mal humor".

Silvia Parque

La hache y la educación pública

En general, tengo buena ortografía. No es raro que alguna persona me pregunte cómo se escribe una palabra. Estoy más o menos al tanto de las modificaciones de la RAE. Pero me doy cuenta de que no escribo bien el español-español, quiero decir, el español de España... en poco tiempo he aprendido equivocándome, que "ostia" se escribe "hostia", y que "ortera" se escribe "hortera".

Ahora ¡claro!, que la palabra "hostia" es parte del vocabulario común del católico hispanohablante, incluyendo, por supuesto, al mexicano... -Una que piensa en "eres la hostia" y  no en hostia de consagrar.-

Si mis catequistas no iban a darme una formación teológica, al menos hubieran podido enseñarme a escribir bien aquello de lo que estábamos hablando... -ya sé que hicieron lo que pudieron... lo aprecio-. En eso y un par de cosas más, se nota la diferencia de la educación de escuela privada que tuvo mi marido. Al menos, no soy de la generación posterior a la reforma en la que se decidió enseñar a escribir "como se oye", sin cuidado de la ortografía. Los resultados en ortografía de los aspirantes a ingresar en la institución de educación superior donde trabajo, son terribles.

Silvia Parque

Dulces dieciséis, sin dulce

Encontré mi transcripción del poema "De las palabras", de Octavio Paz (AQUÍ lo publico). Está escrito a máquina, y al final, con letra de molde muy clara, dice mi nombre completo y "401" que era mi grupo de cuarto semestre del bachillerato.

Por esas necesidades del ego alimentadas por el entorno, en ese entonces yo participaba en cada concurso académico del instituto, y como no iba a quedarme atrás en los culturales, me inscribí en el de "declamación" -que pudo haberse llamado de otro  modo: en las escuelas entienden las cosas como pueden-.

Lo hice muy mal, con mi pobre articulación, mis nervios y mi nulo conocimiento sobre manejo de la voz. Pero a los dieciséis, decir "De las palabras" frente a todo el mundo, adultos incluidos, "no tiene precio".

Silvia Parque

domingo, 4 de noviembre de 2012

Antojo

Hubo una serie de comerciales (AQUÍ una muestra) de un Antojo fastidioso. Me pasa. A veces incluye la marca de lo que quiero.

Ahora, de noche y con el fresco de todo el día lloviendo, quiero un helado. Un hombre ha salido a intentar dar con uno, de preferencia, de vainilla.

SUSPENSO...

Silvia Parque

Mala madre de tortugas

Después de más de un mes de monitorear el poco apetito de las tortugas, me deshice de la preocupación, más o menos con la idea de: "ya comerán cuando tengan suficiente hambre". Esta semana, alentada por la idea de que "de todos modos no comen", hubo dos días -no seguidos- que no las alimenté.

Así se iba desarrollando mi frescura de mala madre, cuando recibo una llamada del hombre encargado de las compras de la casa, y me entero de que, según el experto consultado al comprar artemia, las tortugas no comen porque tienen frío, que les puede dar una pulmonía, y que hay que comprar el termostato que debimos comprar desde el principio.

Se han puesto contentas: otra vez nadan de un lado a otro y de arriba a abajo. En un rato tendrán gusanos de una especie que no conocen. En verdad creía que era suficiente con calentarles el agua cuando la sentíamos fresca...

Silvia Parque

Junto no es encima

Explorando BoosterBlog, encontré el blog Lágrimas de ángel, y en él, un texto de Jorge Bucay del que transcribo un fragmento:

        Quiero que me oigas, sin juzgarme.
        Quiero que confíes en mí, sin exigirme.
        Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí.
        Quiero que me cuides, sin anularme.
        [...]
        Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí.

Está en chino satisfacer a quien quiere estas cosas, pero ir por ese camino conduce a un amor pleno. Creo que la clave inicial es entender que dos personas son siempre, por más cercanas que estén, dos personas.

Silvia Parque

sábado, 3 de noviembre de 2012

La lluvia

Vengo del desierto. No del desierto con montes de arena, pero suficiente desierto como para apreciar las lluvias.

Con lluvia, me pongo el suéter de estambre, preparo café; me pregunto si las tortugas lo sentirán y lo estarán disfrutando. La lluvia es para sentirse bien de estar loca mientras una se empapa, y para recogerse a la intimidad de lo seco; mejor, acompañada.

Silvia Parque

Visita al zoológico

Ayer fui al Parque Zoológico de Querétaro Wamerú. La experiencia fue hermosa. Nada puede ser más bello que la forma, el color y el movimiento de los animales. Ningún rosa como el de los flamencos, ningún negro como el de las panteras. ¿Y qué podría ser más interesante que mirar a los primates poner orden entre sus "niños"? -Como muchos papás y mamás humanos, pero con más simplicidad-.

Para una persona muy urbana, que ya creció con demasiada tele, es todo un descubrimiento la realidad de las especies conocidas más por las caricaturas que por los libros. Además, tener enfrente especies no domésticas, recuerda el problema real-material de la supervivencia, y de la síntesis del ciclo vital que es: nacer, crecer, reproducirse y morir.

Como experiencia para el humano, la visita al zoológico es increíble, en el mejor entendido de "increíble". Quién sabe para los animales... Esperaba encontrar algo más tipo "reserva" que un zoológico con jaulas. Los animales parecen tener las condiciones apropiadas para estar bien; no tengo el conocimiento suficiente para juzgarlo, y no tuve un guía que me explicara. Pero no creo que el elefante esté bien solo, o que los animales que vivirían en lugares con mucha mayor humedad, se encuentren bien-bien, aunque se adapten.

Silvia Parque

Apuntes de la visita al zoológico

1. Los venados tienen un andar gracioso que se vuelve bello cuando apresuran el paso.

2. Los venados hacen un sonido como el de las vacas. Y otros mamíferos también.

3. No quisiera hacer enojar a un macho de una especie que no sea la humana. Los machos no humanos sí que son machos. Sin contar con el impacto que provoca el tamaño del pene del elefante.

4. Los flamencos hacen como patos. Imagino que deben haberles causado algún daño para que no vuelen, y eso me puede.

5. La pata degada de los flamencos parece un palo. Las patas de otros animales también son muy delgadas.

6. La expresión de los dromedarios me parece la más tierna del mundo, incluso más que la de los bebés humanos.

7. El pavo real no solamente es real por su aspecto majestuoso, anda por todos lados como por su casa.

8. Las tortugas de tierra no se ven de inmediato; su color café pardo se confunde con el de la tierra.

9. Un cocodrilo puede parecer un objeto inanimado. Creo que no tienen lengua -lo investigaré-.

10. Desde cierto ángulo, parece que los patos sonríen.

11. Se ve la muerte cuando se ve a los depredadores; se le escucha cuando se les escucha rugir.

Silvia Parque

viernes, 2 de noviembre de 2012

Por ejemplo, el celular

Cuando crecí, no había teléfonos celulares. Me tocó verlos aparecer (tuve uno enorme de esos a los que después llamaron "ladrillos").

Viendo películas, se asimila que -tal como ocurre con los guiones-, muchas historias de vida habrían sido otras, de haberse desarrollado en tiempos en los que resulta fácil llamar y preguntar "¿dónde estás?

Nuestras historias se inscriben en la materialidad, entretejidas con artefactos.

Silvia Parque

A veces se está mal

La cultura positiva tiene el cometido de arreglar lo descompuesto, de enderezar lo torcido, de contentar a los tristes. Pero somos humanos porque estamos en falta, porque fallamos, así que siempre habremos unos muchos reprobados en alguna de las categorías de la serie "bueno-alegre-limpio"...

Que esta sea mi posición no me libera de la misma cultura de la que hablo, o de que mi apego haga que me duela hasta la médula que alguien que amo "no pueda" consigo. Tampoco sugiero que haya que contemplar pasivamente cómo quien se siente mal cae en un pozo cuyo fondo es la muerte por desesperación. De lo que se trata es de entender que el sufrimiento no necesita justificarse. Así entendido, una puede hacer de tripas corazón para resistir el impulso a decir o a hacer desde la necesidad de acabar con nuestro dolor por el sufrimiento del otro, y entonces, una puede acompañar, o cuando menos, atestiguar con respeto. Eso evitaría que, con buenas intenciones, culpabilizáramos o agobiáramos a quienes la pasan mal.

Yo he tenido la experiencia de estar mal, y de querer a alguien que está mal; en este momento, no estoy segura de cuál es peor. Sé que se puede estar bien, aun cuando a veces no se pueda.

Silvia Parque

Una buena película

Muy impresionada por Super 8. Es simple, bonita, con un guión bien hecho; a mí me parece que con todo bien hecho. Y parece "aquel tiempo". Tal vez de lo mejor es que los muchachos parecen muchachos de su edad: infantiles y listos.

Silvia Parque

jueves, 1 de noviembre de 2012

Siendo lectofan

El hecho de que esté enamorada de ese hombre, no quiere decir que mi admiración sea pura obnubilación.


Silvia Parque

Benditos sean los becarios

Dada la posición de mi escalón en la escalera organizacional, no tengo subordinados. Pero hace un par de meses, los becarios llegaron a mi vida laboral. Ya había visto a un par de ellos trabajar con una de mis compañeras, que siempre hablaba bien de los estimadísimos susodichos. ¡Pero no podía tener idea! 

Este es un reconocimiento público a la labor de las personas jóvenes que ponen buena cara y cuidado, en un trabajo por el que no recibirán "pago".

Silvia Parque